EDUCAR ES COSA DE TODOS

Familia, escuela y comunidad


La institución familiar es una institución universal. En todas las sociedad aparece la familia, aunque sea con formas y estructuras muy distintas. Además, la relación entre esta y la escuela es muy amplia, intensa y difícil en ocasiones. La familia ha sufrido nuevas transformaciones con el paso de los tiempos, pero… ¿Se ha producido un cambio desde la familia extensa a la familia nuclear?

El catedrático Mariano Fernández Enguita en su publicación: Educar es cosa de todos, piensa que sí. La familia nuclear comienza a aparecer entre las clases más acomodadas y tras la industrialización se empieza a masificar a toda la sociedad. Este modelo que comienza a finales del siglo XVIII y continua en hoy en día, tuvo su momento de apogeo en los años 60-70 en Estados Unidos. Su origen se sustenta en los grupos sociales más acomodados, pero pronto se extiende entre las clases trabajadoras. Está formada principalmente por personas de las clases medias altas donde ambos miembros trabajan al mismo nivel. En ella, los roles de los miembros de la pareja no están definidos por la sociedad, sino que se negocian. Además, existe una intensa relación afectiva donde desaparecen las tensiones económicas y la familia pasa a ser una unidad de consumo.

Por otro lado, en esta línea, el autor también comenta que se ha producido un abandono de las zonas rurales, de modo que la población se ha marchado a la urbe perdiéndose en parte la socialización y surgiendo el miedo a/en la calle. Este movimiento urbano ha traído consigo el hecho de que las familias ahora necesiten de una institución que cuide a su hijos mientras ellas trabajan: la escuela. La forma de aprendizaje también se ha visto modificada en tanto que antiguamente los jóvenes se convertían en aprendices de un oficio. En la actualidad, el emprendimiento o la autonomía es verdaderamente escasa y rara su continuación por parte de los hijos: los gremios han perdido.

Tal y como abordé en otro post (Homeschooling), en este artículo de nuevo se realiza una comparativa entre dos sistemas de educación enfrentados: la educación en casa VS la educación escolar. Enguita se postula por el segundo bando al considerar la escuela como primer lugar de aproximación a la diversidad, es decir, como una forma de convivencia entre alumnos de distinto sexo, raza, edad o color. Asimismo, la escuela es la primera experiencia con la coerción y la autoridad impersonales, en el sentido en que los alumnos se han de adaptar a un conjunto de normas de convivencia y a un clima totalmente distinto al que se desarrolla en casa.

A pesar de ello, surge una cuestión en relación con lo comentado con anterioridad. Está claro que el ambiente multicultural en el aula es bien recibido, el problema subyace cuando determinadas etnias o grupos sociales como gitanos e inmigrantes, son incrustados a presión en el sistema educativo a través de los trabajadores sociales. Se producen entonces tensiones. Ante esta preocupación, Mariano aboga por su incorporación al sistema de otro modo buscando un pacto entre las tres partes (familia-escuela-alumno).

Otro planteamiento ejemplificado, surge de la sublevación que se produce hoy en día por parte de los padres y hacia el profesor, incluso la capacidad de este último llega a ser cuestionada y puesta en valor. De esta forma la figura del profesor pierde autoridad y la situación empeora cuando además el número de jóvenes mayores de edad que cursa la E.SO y Bachillerato está en aumento, de este modo, el maestro no tiene un refuerzo donde apoyarse: los padres.

Finalmente, el autor no habla de los proyectos educativos. Considera que estos simplemente son adaptaciones de otros, incluso que en muchas ocasiones son un copia y pega de otras instituciones en los que solamente se cambia el nombre o dirección. Los centros no ponen ningún esfuerzo en su redacción e intentan sobre todo resaltar lo que les conviene o lo que les hace mejores frente a la competencia.  Mariano se posiciona en contra de esa situación y aboga por proyectos realistas donde no se traten trivialidades.


Si tuviera que comentar algunas de las opiniones expuestas en el texto, bajo mi punto de vista estaría en desacuerdo con varias de ellas. En primer lugar, aunque en este post no se haya tratado, considero que el autor percibe la sociedad con un cierto sentido retrógrado. Esto es notable en las primeras líneas, cuando se debate acerca del pueblo ya que únicamente se habla de sus desventajas. Personalmente, yo he vivido 18 años en dos pueblos y tengo otra visión un tanto más realista. Es evidente que se han producido cambios que han provocado que la sociedad se haya asentado en las grandes ciudades. Sin embargo, esto no quiere decir que los pueblos hayan quedado olvidados. Tanto en los veranos como en festividades y fines de semana, las familias se reúnen de nuevo con sus parientes ya que aún pervive el espíritu de pueblo donde resuenan palabras como: silencio, libertad, naturaleza, amigos, bodegas, merendero, chimenea, abuelos, etc.

En segundo lugar, en cuanto al tipo de familia, me parece también un tanto obsoleto que cada vez que se emplea este término, se clasifique con una cierta connotación tradicional (mujer y varón casados y con hijos), es decir, actualmente las combinaciones para formar una familia son inmensas por ejemplo una familia homosexual que decide adoptar un hijo o una monoparental.

Por el contrario, sí que estoy a favor de tres argumentos.

  1. Los padres, madres o tutores del siglo XXI se creen que tienen la autoridad para imperar sobre la jurisdicción del maestro incluso para encararse a él faltándole al respeto. ¿Las familias piden demasiado a la escuela o es esta la que ofrece demasiado poco?
  2. Los proyectos educativos, de nuevo, se quedan en palabras. Se prima la imagen que se pretende dar frente a los derechos que se tendrían que perseguir.
  3. La familia tiene que cooperar con la escuela en el proceso de aprendizaje de los niños. La educación no es solo una tarea por parte del equipo de los centros escolares, sino que también hay mucho trabajo que se pude y debe hacerse desde casa.

#educarescosadetodos #familiaescuelaycomunidad #scripteum

©Adrián de la Fuente Ballesteros.

8 comentarios en “EDUCAR ES COSA DE TODOS

  1. “J’ai toujours pensé, comme vous l’affirmez, que l’éducation n’est pas seulement la tâche des enseignants, mais que les parents doivent également être impliqués.”
    Je rejoins Mr José Melio Pérez dans son raisonnement

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  2. Soy un profesor jubilado y llegué a ser director en dos ocasiones. Me gustan tus escritos porque reflejan una crítica a la pedagogía obsoleta para presentar otra más eficaz con nuevos planteamientos. Siempre he pensado, como tú afirmas, que la educación no es tarea solo de los maestros, sino que también deben estar implicados los padres . Te enviaré a tu email los artículos que escribo en un blog, donde reflexiono sobre diversos temas. Un saludo, José Melero.

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    1. En el apartado ‘Escríbeme’ tienes todas mis redes sociales y un formulario para mandarme lo que quieras. Es un placer ver que te gusta lo que escribo 😋

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  3. Para mi el tercer argumento que has echo al final es el mas importante.

    Le gusta a 1 persona

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