‘DESIGUALDADES EDUCATIVAS’

El estatus social y socioeconómico, el tipo de familia y la herencia desencadenan un efecto en el rendimiento escolar.


¿Es el fracaso escolar un problema de falta de conocimientos? ¿Una cuestión del sistema educativo? O más bien ¿Un tema social? El término ‘fracaso escolar’ puede verse influenciado por las tres vertientes, pero siempre hace referencia a la no obtención del título obligatorio de escolaridad cuando los estudiantes llegan a una determinada edad. El hecho es que el fracaso escolar no es un concepto nada novedoso, siempre ha existido y en España actualmente se da. José Saturnino, en su publicación Viejo Topo, defiende que la clase social de las familias de los estudiantes repercute en las estadísticas de modo que el fracaso escolar es muy superior en clases de agricultores y jornaleros frente a las clases más altas. Según los expertos este paradigma deriva de dos focos: el nivel cultural de los padres en mayor medida y el nivel económico. En parte, estas premisas son ciertas con relación al hecho de que el factor familiar es decisivo en la educación de los hijos. No son lo mismo unos padres que pueden ayudar a sus hijos transmitiéndoles sus conocimientos y herramientas que otros que no fueron a la escuela. Como mi madre decía: ‘Antes eran otros tiempos y yo no tuve esa suerte’.

También se verbaliza que el dinero mueve montañas y cierto es, hasta tal punto en que la educación en todo su esplendor es un gasto económico incalculable: matrícula, libros, uniforme, transporte, material, etc. La solución al fracaso escolar se ha planteado desde dos perspectivas: el sistema educativo y el alumno. En primer lugar, la remodelación de los planes curriculares adaptados a las necesidades del aula y en segundo lugar la dotación de recursos al alumno. Sin embargo, hay otros factores que tienen cabida como la raza, las características del centro, la edad y en general todo el entorno externo a los institutos. Puede que la incógnita no se encuentre en el alumno como persona sino en lo que lo rodea.

Los estudios PISA cuando comparan los resultados de las pruebas en distintos países, se encuentran con que los institutos con mejores resultados presentan grandes disconformidades entre ellos, por consiguiente, resulta tedioso llegar a un consenso respecto a políticas educativas. Consecuentemente, estoy de acuerdo con Saturnino:  deberíamos poner atención primero en solucionar las desiguales sociales del planeta para luego centrarnos en las desigualdades en el ámbito de la educación.

Dos posibles soluciones se presentan para mejorar el rendimiento académico: dotar de una mayor autonomía a los centros y conseguir un adecuado clima escolar y familiar. Este último aspecto, bajo mi experiencia es un pilar vital para el alumno que tiene que sentirse a gusto y acompañado tanto con sus compañeros y profesores como con sus padres o tutores. ¿Cómo un adolescente va a sentirse motivado si sufre bullying? ¿Cómo un adolescente tiene un ambiente de trabajo en su habitación propicio si sus padres no paran de discutir? Ahí lo dejo.

Además, analizando la evolución del fracaso escolar a lo largo de los últimos años, es notable como ha ido descendiendo tanto por la evolución de la sociedad como por la mayor oferta de plazas (tema cuestionable), la formación del profesorado, construcción de centros, nuevas oportunidades, metodologías, métricas…

Por otro lado, resaltar el papel que ejercen los padres a la hora de contribuir en la educación de sus hijos. Como comenté, la educación viene marcada por la enseñanza proporcionada a los padres, a esto hay que añadirle la ocupación que desempeñan y el tiempo que ‘disfrutan’ con sus hijos, en varios casos nulo. Algunas familias abogan por inscribir a sus hijos en cientos de actividades extraescolares con la excusa de ‘mantenerles ocupados y entretenidos’, pierden el tiempo en vez de ganarlo. Los más jóvenes inconscientemente tratan de imitar las conductas que ven en casa, por tanto, es crucial el nivel educativo de los padres ya que los niños van a influenciarse de ello y tenerlo como referente. En esta línea, también se ha planteado el debate de si la ausencia de uno de los progenitores o la no convivencia con los padres biológicos, tiene repercusiones negativas en la educación (deterioro del bienestar de los hijos, privación de recursos, falta de modelos y atención…). Esta idea ha sido postulada por los ingleses T.J.Biblarz y A.E.Raftery, los cuales sugieren que un hogar monoparental repercute en la salud del hijo. Siendo honesto, considero que esta afirmación no puede ser tomada como verdad universal y que en la sociedad se dan ambas circunstancias.

Y por último en cuanto a la herencia ¿Es posible que haya desigualdades entre padres con hijos biológicos y adoptivos? La estadística dice que sí y prima a los hijos biológicos: el efecto de los años de educación de la madre en el total de años de educación del hijo biológico es cuatro veces mayor que el efecto sobre los años de educación del hijo adoptivo. Además, pese a que la norma dicta que todos los hijos han de ser tratados en igualdad de condiciones, parece ser, aunque los estudios sean limitados, que los hijos biológicos gozan de una serie de privilegios que los adoptados no como lazos más estrechos o apoyo. ¿Estás de acuerdo?


Bibliografía:

  • José Saturnino Martínez García (2007). Viejo Topo. Departamento de Sociología, Universidad de La Laguna. 238, 44-49.
  • Víctor Pérez-Díaz, Juan Carlos Rodríguez y Juan Jesús Fernández. Educación y familia: Los padres ante la educación general de sus hijos en España.

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©Adrián de la Fuente Ballesteros.

12 comentarios en “‘DESIGUALDADES EDUCATIVAS’

  1. El fracaso escolar va unido, socialmente, a las clases menos favorecidas, tanto económica como culturalmente. Las familias con posibles tienen hijas e hijos que, simplemente “no quieren estudiar”; las familias de clase inferior, en cambio, “tienen un índice de fracaso escolar alto”. Es decir, se mide el fracaso en función, exclusivamente, de la economía familiar; la cultura, el conocimiento son aspectos secundarios. Una buena formación parece que solo revierte en aquellos individuos nacidos en entornos de poca o nula solvencia dineraria mientras que la hija iletrada de un entorno con buenos dividendos no necesita, al parecer, un buen bagaje cultural para desarrollarse —es decir, para acceder a una buena cuenta corriente—
    .
    Es una realidad chirriante pero que hizo mella en las obreras y obreros de los cincuenta y los sesenta, que entendieron que el (mejor) futuro de sus descendientes se hallaba en los libros, en el estudio, en la cultura… Pero era otra época, otra visión de futuro de personas sencillas que entendían las distintas fases de escolarización como peldaños de transformación personal y social.

    Somos descendientes de aquellas gentes que, en muchos casos, habían abandonado la escuela para ponerse a trabajar con catorce o quince años. En cierta manera, somos sus deudores. Y qué poco hemos aprendido.

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  2. Buen dia, hace falta el enlace para compartir en redes sociales…

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      1. Más que un comentario, es una observación sobre la pagina; así como está el ‘botón me gusta’ es bueno tener los de compartir en redes sociales. Saludos

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      2. Muchas gracias por la recomendación, lo tendré en cuenta.

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  3. En mi opinión el fracaso escolar afecta más a las clases más desfavorecidas, sin duda, y por eso es necesaria una escuela pública para todos. Una escuela y un sistema educativo que no cambie en función de quienes gobiernen y que evolucione introduciendo los cambios que la sociedad va demandando. La educación gratuita para todos como un derecho social.

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  4. Todos parecen coincidir en el fracaso escolar de los jóvenes menos favorecidos económicamente, es aquí donde debe existir, intervenir, el llamado Estado-Docente para ‘impartir justicia económica, social’… que ‘equilibre la desigualdad y permita la actividad escolar y desarrollo personal, del individuo menos favorecido socialmente’ Como dicen: La igualdad de oportunidades ante la sociedad, en este caso, educativa.

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    1. Muy bien dicho, un placer ver que compartimos la misma opinión 😊

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  5. Excelente artículo. Como educador siempre he dicho que no existen alumnos inútiles o idiotas, sino profesores incapaces. Como educador tengo que tener las herramientas para motivar, acompañar, descubrir el potencial del alumno juntos con sus cualidades. Me gustó tu forma de escribir y expresar. De mi parte un fuerte abrazo. Omar

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    1. Un abrazo para ti también, Omar. Muchas gracias por involucrarte en el sistema educativo. 🥰

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